Sun MicrosystemsSolaris es, junto con HPUX y AIX, una de las plataformas operativas más utilizadas para sistemas críticos por grandes corporaciones en todo el mundo. Es una tecnología más que probada, que ya tiene casi 20 años de historia (o 25, si contamos desde SunOS).

Sin embargo, el número de usuarios de Solaris está virtualmente estancado. Y la culpa de eso la tiene su peor competencia: Linux. Cuanto más crece el pingüino, menos mercado deja para Solaris. Y ahí la gran paradoja de Sun, que viene apoyando activamente a las comunidades Open Source, para hacer frente a Microsoft, pero a costa de canibalizar parte de su mercado potencial para Solaris.

Para ello es que Sun viene implementando distintas estrategias en los últimos años. Primero pusieron energías en mejorar ciertas características de Solaris que lo hacen más robusto para entornos corporativos (mejoras de performance, mayor estabilidad, etc). Después cambiaron el modelo de negocio, ofreciendo el producto en forma gratuita y dejando el negocio en los servicios de soporte. Luego decidieron hacer públicas varias partes de su código fuente (convirtiendo a Solaris en un híbrido entre open y closed source). Finalmente liberaron versiones para plataformas x86, levantando las barreras que lo limitaban a los procesadores SPARC de Sun.

Sin embargo, pese a tanto esfuerzo y tanta inversión del lado de Sun, Solaris sigue estancado, y limitado a un mercado reducido de usuarios (aunque es el mercado con mayores recursos).

Un problema es que muchos usuarios y desarrolladores Linux no conocen nada de su primo lejano. Y es que son tan parecidos y tan distintos, que comandos tan cotidianos como ls o shutdown (entre tantos), tienen sintaxis diferentes. Y eso, para las nuevas generaciones de usuarios Unix termina siendo una barrera que los desalienta a

Es por ello que el COO de Sun, Ian Murdock, un viejo linuxero que viene de Debian, está trabajando en el Proyecto Indiana, o la transformación de Solaris en algo más parecido a Linux. No sólo en lo que tiene que ver con los comandos, sino en la facilidad de instalación, el manejo de paquetes de software y actualizaciones, etc. Con el objetivo de facilitar el aprendizaje a todos los que se iniciaron con el pingüino y que son potenciales usuarios de Solaris. Lo inevitable, de tener éxito el proyecto, sería un incremento en la cantidad de profesionales aptos y, en consecuencia, una baja en los rates por sus servicios.

Finalmente, y para completar la pingüinización de Solaris, sólo restaría que cambien el modelo de la licencia (cosa que también se está rumoreando), para que ambas plataformas puedan compartir código y componentes. Recordemos que Linux se rige por una licencia de tipo GPL, lo que obliga a que el software que utilice su código sea GPL también. Mientras que la licencia actual de Solaris es del tipo CDDL (Common Development and Distribution License), que es libre también, pero legalmente incompatible con GPL.

Ahora, ¿servirá todo esto para salvar a Solaris?

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